Aunque estos conceptos están relacionados, ya que tratan de darle un sentido y una forma específica a las letras, tienen ciertas diferencias que vamos a explicar a continuación.

La Caligrafía consiste en trabajos que han sido escritos de manera manual. Se realiza con diferentes tipos de materiales como pueden ser una pluma, lápiz o pincel entre otros y siempre en un único trazo que no admite correcciones, de manera que cada letra es única. Se trata de un arte que supone y requiere esfuerzo, paciencia y mucha concentración. Se presta atención al modo, la dirección, la secuencia y a la velocidad. Existen numerosos tipos de Caligrafía (gótica, clásica, inglesa, etc.) y cada uno de ellos tiene unas pautas y trazos muy claros.

Mientras que para la Caligrafía el concepto clave es que las letras son escritas, el lettering consiste en dibujarlas. Se realiza en más de un trazo y varias veces, se puede retocar, borrar, añadir o eliminar capas…En definitiva, mejorar las letras tanto como pensemos que seas oportuno. Al igual que la caligrafía, existen tantos estilos de lettering como la imaginación permita, aunque se trata de un campo más subjetivo y personal.

La tipografía es lo que comúnmente conocemos las fuentes tipográficas. Se trata de una serie de caracteres, números y símbolos que se diseñan y programan para ser utilizados en un ordenador y que comparten una unidad estilística. Mientras que para la Caligrafía y para el lettering la herramienta principal es la propia mano, en la tipografía se hace a través de una máquina. Se diseñan no solo las letras, sino que también las programa y establece una serie de parámetros que se repiten sistemáticamente en ese conjunto de caracteres.

No más confusiones

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Para las personas que no están habituadas a estos términos y con el diseño gráfico en general, estos conceptos pueden confundirse con facilidad. Cuando se dude si nos encontramos ante una Caligrafía o lettering o una tipografía, debemos fijarnos si las letras se muestran totalmente iguales, si es así, estamos ante un estilo tipográfico, ya que es el único de los tres conceptos en el que no existe la opción a que las letras esté trazadas de forma diferente.

La Caligrafía es un arte muy antiguo y una disciplina muy estricta. Los aprendices tenían que seguir pautas muy rigurosas para cada letra que formaban. No debemos de olvidar que antes de la invención de la imprenta los libros eran reproducidos a mano, por lo que era muy necesario que las personas encargadas de esta tarea tuvieran una excelente calidad de letra.

El lettering, aunque también antiguo, da mucha más libertad a quienes lo practicaban o practican en la actualidad. Es mucho más flexible y las posibilidades son tantas como la mano quiera. Lo importante es que el producto final que se pretende conseguir funcione. No se rige, por tanto, por unas reglas estrictas para cada letra, si no que pretende dar una composición conjunta a la palabra o frase que se esté trabajando. Se pueden añadir colores, sombras o dibujos para que el trabajo sea más bonito.

Con la tipografía podemos añadir negritas y cursivas, ya que son símbolos prediseñados. Este texto que estás leyendo ahora está escrito mediante un tipo de fuente de una tipografía concreta. Puede que este concepto esté algo más alejado de los dos anteriores, ya que no se fija tanto en el arte, sino en una escritura y compresión rápida por parte tanto de quien escribe como de quien lee.

En cualquier caso, en todos estos tipos de escritura es importante la consistencia y el equilibrio y cada uno de ellos responde a un objetivo distinto y está en nuestra mano, nunca mejor dicho, decidir de cuál queremos disfrutar.